lunes, 3 de septiembre de 2007

COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS


Rodiezmo es un lugar bucólico que el dos de septiembre sufre una explosión socialista. Autobuses y coches desfilan hacia León en procesión religiosa.
Una puede acercarse a la fiesta por muchos motivos; un arrebato por los compañeros y compañeras, curiosidad, ganas de combayar con los viejos guerreros o porque ya te fiede tanto Borbón y quieres comprar una bandera republicana.
Lo mejor es ir temprano para no soportar una caravana de coches que pueden hacerte perder la motivación y aparcas donde te indica la organización veterana que lleva 28 años preparando la fiesta , una zona de pinares rodeado de montañas .
Según en lo que te fijes ,los actos políticos pueden tener muchas lecturas, yo veo dos ; por un lado estos actos tienen ese algo entrañable que nos acerca y por otro tienen algo extraño que nos vuelve “oveyas “.
Si hiciéramos un estudio simple de las colas, por ejemplo, puede pasar que sin darte cuenta ,aquel refrán de : “donde va Vicente donde va la gente” lo hagas tuyo y te pongas en la cola de algo sin preguntar ,ni nada. En este caso no había una cola sino dos, en una regalaban gorras rojas y en la otra sombreros de ala ancha con cinta de la expo de Zaragoza.
Nos quedamos en la primera , una cola separada por barrotes y dispuesta en zig- zag , algo que puede sorprender en un primer momento pero que en realidad socializa más que una cola en línea recta . Por citar alguna ventaja ;si sufres la espera pacientemente en cola zigzag puedes hablar con los que están frente a ti en la primera curva y si no es en la primera ,en la segunda . También cabe la posibilidad si la cola no es demasiado larga y lo haces a paso ligero que alguien diga a la azafata:
“ Á guaja, qué queréis, mareanos antes de empezar”, lo que no pasaría en una cola en línea recta donde posiblemente no sufriríamos ningún mareo.
La expo de Zaragoza reparte sombrero de paja con cinta conmemorativa más elegante pero menos propia para el evento. Recogemos la gorra roja y nos percatamos que alguna mujer lleva mas de dos gorros en la mano , disculpándose comenta en voz alta que la azafata le da una gorra cada vez que pase, razón suficiente para que acumule gorras y lo convierta en regalo para los nietos.
Una vez protegidos para insolaciones nos damos un paseo por el mercadillo que no es moco de pavo.Los feriantes cubren la calle principal y ramales a lo que se suman las atracciones para los críos , talleres donde destrozan papeles , churros y batas de casa . No hay helicópteros que anuncien la llegada de los políticos principales y damos una vuelta por el mercado donde se puede contemplar la ultima moda en calcetines, trajes vaporosos, zapatos con dos suelas, lencería fina, cebollas tamaño coliflor y puesto de banderas donde hacemos parada obligada. Llama la atención que dos puestos pegados uno al otro expongan sus gorras y banderas iguales a precios diferentes, misterios del marketing. Nos paramos en los concursos de estibadores y en las exhibiciones de perros inteligentes que saben recoger las llaves o 50 euros que te caigan del bolsillo.
Seguimos la travesía entre olor a empanada , panes de todo tipo, bollos preñaos y casadiellas que nos abren el apetito, tomamos un pincho y unas sidras para coger fuerzas y nos dirigimos a la zona central como las muñecas de famosa se dirigen al portal.
Sientes el entusiasmo de los paisanos madrugadores que a primera hora colocan sombrilla, mesa , mantel y sillas entre dos coches, mientras ellas cogen sitio en la cola de los gorros .
No hace falta leer encuestas de población para darse cuenta que la esperanza de vida de las mujeres es mayor que la de los hombres , aquellas frases de : “siéntese aquí, señora “ desaparecieron del mapa .
A mi lado una mujer mira de reojo al paisano al que amablemente cedió la caja de sidra para sentarse,hasta que cansada de esperar replica :“bueno paisano, ahora tócame a mi, no-y parez” “claro mujer, claro, no me daba cuenta”.
Mayores de 70 años siguen entrando pertrechados de abanico, mesa , nietos ,bandera, pañuelos, banqueta y empanada al sol de Castilla, resistiendolo todo sin medicación ni nada. Una raza superior a la que decido rendir tributo internamente mientras las piernas me flojean.
Hacen su aparición los helicópteros con los políticos importantes y todos miramos al cielo. Empiezan los actos, los aplausos van racheados hasta que llega Villa y acaba con el personal que se expresa abiertamente: “no callará de una vez “ “termina, pesáu”. Tres mujeres que tengo sentadas delante hablan del viaje del inserso y de vez en cuando levantan la cabeza :“tovia esta esi hablando” . Por fin termina y aplaudimos agradecidos.
Entre bocado y bocado de empanada aparece Zapatero que levanta aplausos con el alzeimer del PP que ya no se acuerda de que ampliaron la concesión del peaje otros treinta años, repasa los 2500 euros por nacimiento y la subida de las pensiones a las viudas y nos convence de que seremos el pais con mas autopistas de europa en un plis .
Si el sol , la sidra y el entusiasmo no te ciega demasiado también percibes el alzeimer socialista. Nadie habla de las obras del AVE atascadas por la zona asturiana , del destrozo que está causando en pueblos como Espinedo ,ni del dinero que gasta la corona en la vida rosa.Lo de los 20 años que algunos interinos de educación llevan trabajados para esta Administración socialista sin estabilidad ninguna ,olvidose-yos tambien.
Pero entre empanada y empanada alguien comenta : “mira que guapu vién de camisina” y comprendes las múltiples caras que puede tener la vida política.
Llegamos a casa mataos.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Muyeres de Xomezana





Lola explica cómo se hace el pan de escanda y queda recogido en la página cultural de Lena:
” Una vez amasao y cheldao el pastión, hay que doblar la ropa, antes de meter el pan nel forno: si nun se dobla bien la ropa (sébanu, paños...), el pan nun medra en forno -precisa Lola. Y también cuez mejor... La oración que hay que facer reza así::
"A San Xusto,
que lo poco, lo faga muncho.
A Santa Catalina,
que lo saque de farina.
A San Vicente,
que lo creciente.
A San Froilán,
que floreza l'alma en cielo,
y nel forno'l pan;
y que lo saque
la mano de prestar
en sin novedá.”

Canto a la luna




Hay personas que conmemoran la salida de la luna todos los meses con una visión mágica del único satélite natural de la Tierra y el único que podemos ver en detalle a simple vista.
El día 27 de agosto lunes, hizo una noche despejada que dejaba ver desde Jomezana lo
maravilloso y misterioso que puede ser el cielo. El misterio de esa bola inmensa sostenida en el espacio llena de tanta luz, tanta redondez y tanta perfección. Con simples prismáticos pude ver sus cráteres, sus ojos y hasta su sonrisa y por un momento me acordé de esas noticias que nos trae el periódico donde los grandes especuladores amenazan con colonizar la luna a base de vuelos charter, cobertura y zonas wifi.
El 27 de agosto fue una noche hermosa para cantar a la lunita tucumana y al sapo cancionero, y como en esta Asturias del alma el tiempo puede cambiar en un plis, lo que el 27 fue una noche despejada y cantarina el día 28 se convirtió en una noche de orbayu imparable que reunió en la playa a un grupo de gente, al calor de una paella y una hoguera. Se termina el verano y alguien solidario y entusiasta convoca una reunión alrededor de una luna llena y p’allá vamos.
Acercarse a un grupo de personas que no conoces siempre es una experiencia excitante, casi sin querer observas las miradas llevando tu mejor sonrisa atraída por el mar y el fuego como buenos aliados.
No hay duda que en el proceso de socialización de la especie humana, el fuego ha tenido desde siempre una importancia fundamental. Puede ser que un rayo provocara una llama hace millones de años y el homo erectus atraído por su magia se sentara a calentarse ,realizando sin darse cuenta la primera reunión en grupo o puede ser que pensara en ello sólo como símbolo de poder, pero si quieres reunirte con unos amigos o desconocidos una noche de luna llena ,la hoguera es fundamental, y si además hay un poco de arte y consigues transformar montones de plásticos en esculturas y palos que el mar devuelve en un buen fuego ,pues mejor que mejor.
La noche avanzaba y las nubes seguían ocultando aquella luna que estaría llena en alguna parte del planeta, y sigue lloviendo y se reparten platos repletos de una paella caliente que nos da vida. A medida que avanza la noche las conversaciones van surgiendo y te enteras de donde viene la gente y a qué se dedican, es un tiempo lento donde se intercalan las buenas maneras y los silencios y a pesar de la lluvia hay un pasar la noche juntos remojados, en plan tranquilo y agradable. Pero surge algo que rompe ese pasar ; las personas que organizan tienen un programa para la noche , un programa para darle sentido que se me había olvidado, un programa necesario para organizar este tipo de reuniones y cuyo fin es recordarnos lo agradable que es juntarnos de vez en cuando acompañandolo de una serie de rituales; cánticos , miradas a los puntos cardinales ensalzando sus poderes , expulsiones de lo viejo para abrirse a lo nuevo y presentaciones personales en gran grupo ,y lo que hasta entonces era una reunión con su ritmo lento pero propio, se convierte en algo dirigido y programado .Surge una necesidad imperiosa de empujar el río que resulta superficial e innecesaria y en ese momento me siento en la obligación de agradecer a los anfitriones el trabajo realizado y entro a formar parte de un circulo donde se invocan elementos, se mira al cielo, se estrechan las manos y se hacen presentaciones y discursos de amistad que terminan rompiendo algo, que no sé lo que es pero que me invitan a marchar, agradecida por todo.

viernes, 24 de agosto de 2007

El limonero de Eratóstenes










Era
tos
tos
tones
¿por qué gruñes al limonero
cuando descansa?
Era
tos
tos
tones.

Eratóstenes calculó con mucha precisión el tamaño de la Tierra en el siglo III a.c. tan sólo midiendo la sombra de su bastón.
El limonero ayuda a medir las buenas o malas vibraciones del viento desde siempre.

jueves, 23 de agosto de 2007

El patito verde




Érase una vez un patito verde como la hierba, como los repollos y las lechugas, verde como los cocodrilos y los melones, tenía los ojos y las patas, la lengua y hasta el corazón verde; paseaba continuamente alrededor de una casa con muros pesados, una casona de piedra que menguaba por momentos derrumbada por su pena y su pesadez, una casa que en otro tiempo fue cuna y alegría de muchos patitos verdes , pero que con el paso del tiempo comenzó a desplomarse; primero fue el tejado y mas tarde aquellos muros grandes y pesados. Para los patitos verdes no tenía mayor importancia, estaban acostumbrados a cambiar de residencia cada cierto tiempo, eso formaba parte de sus vidas, les ayudaba a agitar sus alas, y les ilusionaba respirar otros aires; pero el patito verde de nuestra historia no quería abandonarla y seguía dando vueltas a la casa, lentamente y cabizbajo el patito daba su vuelta numero treinta y seis intentando entender aquella destrucción, algo muy raro le estaba sucediendo aquel día, al acercarse a los muros sentía cómo su cuerpo cambiaba de color, , unas manchas blancas le habían salido en la piel, su cuerpo se estiraba hasta convertirse en una bola, pensó con cierto pavor, que se volvería más veloz y podría dar más vueltas en menos tiempo, pero cuando estaba casi a la mitad de recorrido su cuerpo comenzó a encogerse más y más ,se encogió tanto, se volvió tan pequeño que las hormigas pasaban a su lado asustándole. No entendía qué le estaba pasando y sintió miedo , se paró y su cuerpo comenzó a aumentar y aumentar a la vez que se volvía transparente, no estaba dispuesto a preocuparse , también le gustaba pasar inadvertido , eso le evitaría dar explicaciones inoportunas, por fin se tranquilizó , dio la vuelta entera a la casa , giró su cabeza hacia los muros y por primera vez miró hacia otro lado, vio un árbol de ramas inmensas, rodeadas de mágicos colores, el patito estaba a punto de salir de aquel circulo que había sido su vida, quiso dar un salto y su cuerpo no respondió pero fue tal la fuerza y el empeño que puso en ello ,que engordó mágicamente 200 kilos y comenzó a volar casi sin darse cuenta. Se acercó al árbol mágico que nunca había mirado y allí, posado sobre la primera rama se encontró con un pájaro amarillo. El patito le preguntó:
-¿Vives aquí? Y el pájaro amarillo le contestó.
–Si.
-¿No vuelas nunca?
-no- le contestó el pájaro.
El patito verde estaba extrañado pero en la segunda rama le esperaba una sorpresa mayor, allí vivía un pez rojo, el patito le preguntó:
-¿Vives aquí?
- Si –le contestó.
-Pero tú eres un pez, necesitas agua para poder vivir, ¿Cómo es posible que vivas aquí?
-Siempre viví aquí-contestó el pez.


El patito siguió escalando y en la tercera rama vio una zanahoria, el patito no dejaba de sorprenderse y necesitaba una explicación así que le hizo la misma pregunta.
-¿Usted vive aquí?
Y la zanahoria contestó
-Si, yo siempre viví aquí.
-Pero usted es una zanahoria y necesita tierra para cuidar sus raíces y crecer. La zanahoria ofendida le contestó.
-Siempre viví aquí y no estoy dispuesta a marcharme a mis años.
El patito verde no sabía por qué se había enfadado y miró hacia arriba, allí posada sobre una rama estaba la luna sonriente, pero él sabía, porque se lo habían dicho de pequeño que a las lunas nadie les hace preguntas, así que siguió explorando ramas mientras notaba como la luna le guiñaba un ojo, de la penúltima rama colgaba algo muy extraño, un coche guiado por un pequeño patito verde, así que no lo pudo remediar y aunque se había propuesto no asustarse por nada, le preguntó de nuevo.
-Patito ¿vives aquí? Y el patito le contestó.
–Sí, vivo aquí.
-Pero los coches solo circulan bien cuando están en la carretera, aquí no se puede sentir el aire, y el rugido de las ruedas en el asfalto. El pequeño patito, sin apenas mirarle le contestó
-Yo vivo aquí.
El patito siguió volando vio su casa destruida y por un momento sintió deseos de volver a ella pero algo muy grande se balanceaba en la última rama, era un enorme hipopótamo verde con los ojos muy asustados, no quería preguntarle, pero no pudo evitarlo.
-¿Vives aquí?-le preguntó asustado.
-Sí-le contestó el hipopótamo.
-Pero como es posible que las ramas resistan tu peso, seguro que pesas más de cinco toneladas. El hipopótamo no dejaba de mirarle con aquellos ojos asustados.
-Yo vivo aquí-le dijo.
-Pero si esta rama se rompe con tu peso puedes hacerte mucho daño.
-El hipopótamo no dejaba de mirarle asustado.
-Yo siempre viví aquí.
El patito le miró a los ojos y no pudo resistirse.
-Si estás tan tranquilo y siempre viviste aquí, ¿Por qué tienes los ojos tan asustados?
El elefante abrió todavía más sus ojos y le contestó.
–Llevo muchos años viéndote dar vueltas sobre la casa y nunca pude imaginar que podrías volar, por eso estoy tan asustado.


El patito decidió no empeñarse en entenderlo todo y siguió su camino por el planeta Cho, que no dejaría de sorprenderle nunca.

Fin

martes, 21 de agosto de 2007

Lo que se aprende un día en el hospital

Una puede ser ignorante una temporada, por momentos o toda la vida, quizás sea debido a una falta de curiosidad o cosa de esta sociedad comodona y consumista que nos lo da todo hecho.
Pero no siempre nadamos en la ignorancia, de recién nacidos no nos queda otro remedio que aprender para sobrevivir y a los pocos meses de vida ya controlamos que no se nos caiga la cabeza y el tronco. Mientras el mono salta por las lianas y la hormiga carga hojas y pan para la comunidad nosotros aprendemos a sentarnos .Posteriormente llegamos a la reptación, al gateo, a la marcha erguida y a la manipulación de objetos mientras los seres de otras especies ya son abuelos. En una segunda etapa y sin perder el ánimo aprendemos a movernos y a hablar y cuando llegamos a ese punto en que nos diferenciamos de las bestias, a veces lo dejamos ahí.
Si tenemos suerte y nacemos en un país que no sufre hambre o malaria podemos transitar por escuelas que nos explican donde están los ganglios y los papilomas, pero igual tú no lo consideras interesante y pasas. Seguimos creciendo si todo va bien y te haces mayor y más mayor y un día tienes que ir al medico y te dice que te tienes que operar de algo. Entonces te deprimes, te preguntas sobre ti mismo, piensas en la vida y la muerte, lo que hiciste y lo que dejaste de hacer, te dan ganas de echar a correr pero vuelves a la consulta.
- Entonces, doctor, ¿Qué es lo que tengo?
- Usted tiene una hiperplasia de los ganglios con papiloma incluido.
Y te quedas fría. El médico te lo explica de nuevo, le dejas hablar y te saca una placa que pone sobre una luz. Y tú que tenías una vida con tu trabajo, tus preocupaciones, tus días de playa y tus cristales sin limpiar te quedas reducida a un bulto negro con manchas blancas que hacen sombra en la pared.
- Aquí puede usted ver como tiene el papiloma ligeramente desviado y a punto de formar una irrigación crónica con las células del coxis. Pero no se preocupe.
Sales de la consulta como una judía a punto de entrar en la ducha y caminas hacia tu casa viendo una ciudad distinta a la que conoces, te fijas en las tiendas y en las gentes ignorantes de sus ganglios, de su vida, de su destino y haces un doctorado de filosofía en el trayecto del ambulatorio a tu casa. No dices nada a nadie para sufrir en soledad y pones unas patatas a cocer. Te falta sal y decides pedírsela a Marta, la vecina de enfrente. Marta es una mujer viuda de 70 años que cuida de su madre y una tía a punto de cumplir los 90 y que apenas duerme por las noches. Hoy está encantada porque por fin le arreglaron el grifo que perdía.
Piensas en todas las Martas del mundo y en el número infinito de ganglios y células despistados que nos pueden hacer la vida imposible en un momento y haces una visita al hospital, la segunda casa de mi prima Cristina; experta en reanimaciones, vasos medio llenos, anestesias y risas y de paso te enteras de lo que es un ganglio, un papiloma, una hiperplasia y hasta una conización.
Lo que se aprende un día en el hospital.

domingo, 19 de agosto de 2007

Carmen 17 años. Latores.



Lunes. No entra en clase, no quita el abrigo ni la mochila.
Martes. Se sienta en el suelo, le gusta bailar con Fernando.
Miércoles.Vuelve al pasillo, desde la puerta observa, asoma la cabeza con curiosidad,le gustan los títeres .Por fin entra y se sienta en la silla amarilla de medio lado, sin levantar la vista.
Durante meses Carmen fue incapaz de mirar a la ventana.
Un día descubrió el teatrillo y se puso el títere en el dedo, sonrió, quería ser policía. El miedo que sentía nos dejaba sin habla durante los pequeños trayectos que hacia por el taller.
El miedo, ese gran monstruo que se apodera de nuestra voluntad y nos deja indefensos.

Diálogos con Eva

No me acuerdo del mar.
Si, lo vi una vez,
era grande, azul, con peces,
pero no me acuerdo.
Una vez me bañé y lo pasé bien
jugando con las olas,
pero no me acuerdo.
¿No sé lo que me preguntas?
¿Qué es el mar?
No lo sé.
Almería sí, me gusta Almería.

Tengo los pies calientes

Tengo los pies calientes
y el cuerpo lo agradece
dejándome la cabeza tranquila.
No veo problemas ni metas
no siento el pesar de las cosas
que quedan por hacer
ni los errores cometidos.
Tengo los pies calientes
y la cabeza tranquila
estoy bien.

"La hormiga que canta".Poema con imagen.


Laura Devetach:
"Me atraen las historias en las que todo un pueblo o la gente, termina haciendo algo en conjunto, consciente o inconscientemente."

Y se va la hormiga

Y se va la hormiga
llevándose un mar
llevando una coma
llevándose un punto final.
Hormiga que sale
del bosque de un libro
siempre vuelve a entrar.

Laura Devetach (textos) y Juan Manuel Lima (ilustraciones)

sábado, 18 de agosto de 2007

Virginia Woolf .La última carta de amor





Carta a su marido:

"Querido:
Estoy segura de que me vuelvo loca de nuevo. Creo que no puedo pasar por otra de esas espantosas temporadas. Esta vez no voy a recuperarme. Empiezo a oír voces y no puedo concentrarme. Así que estoy haciendo lo que me parece mejor. Me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en todos los aspectos todo lo que se puede ser. No creo que dos personas puedan haber sido más felices hasta que esta terrible enfermedad apareció. No puedo luchar más. Sé que estoy destrozando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y sé que lo harás. Verás que ni siquiera puedo escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte que… Todo el mundo lo sabe. Si alguien pudiera haberme salvado, habrías sido tú. No me queda nada excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más tiempo.
No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que lo hemos sido nosotros.

V."

A los cincuenta y nueve años de edad,Virginia Woolf se ahogó voluntariamente en el río Ouse, cerca de su casa .

Una clase de Antonio López

">

viernes, 17 de agosto de 2007

Antonio López


Antonio López pinta los objetos y los sucesos de la vida ordinaria. Identifica la temporalidad y el deterioro de lo material. Es, en definitiva, un artista que busca dentro de la realidad que lo circunda los aspectos más cotidianos.
"lo que va a decidir el futuro es la forma en que el hombre se va a relacionar con la naturaleza, por eso será fundamental saber cómo reacciona la especie humana ante la falta de agua, la contaminación y la escasez de recursos energéticos. Todo lo demás son juegos de una sociedad opulenta. El artista está en la confusión, en el caos, una situación de incertidumbre que no es mala ,mejor el caos que la mentira. La obligación del pintor es "la de ser sincero, generoso, mostrar su punto de vista y lo que experimenta a lo largo de su vida, la pintura se hace para contar cosas íntimas que conciernen a muchas personas".

Lavabo y espejo

Michael Nyman

Michael Nyman - The Heart asks for pleasure first">

Maravillosos 70 años

Phillip Glass- Koyaanisqatsi
" Vida fuera de equilibrio" en la lengua india Hopi.


">

jueves, 16 de agosto de 2007

Goethe

"El que no sabe llevar su contabilidad
por espacio de tres mil años,
se queda como ignorante en la oscuridad
y sólo vive al día".

Desde Gotland con calor




En medio del Mar Báltico se encuentra la mayor isla de Suecia, Gotland. Cuenta la leyenda que fue descubierta por un hombre llamado Tjelvar. En esa época la isla estaba embrujada de tal manera que desaparecía bajo el mar durante el día y aparecía sólo durante la noche, entonces Tejelvar trajo a la ciudad el fuego y las llamas, que ahuyentaron a las brujas y la tierra nunca más volvió a desaparecer bajo las aguas. Hoy, se conoce a Gotland como la "Perla del Báltico" y es considerada como un exótico lugar cargado de leyendas milenarias. Los vikingos y los comerciantes europeos medievales han dejado una rica historia cultural en un paisaje particularmente bello.




















fotos enviadas por Claudio

miércoles, 15 de agosto de 2007

Los tuaregs (un documental de la tele)

Los tuaregs eran un pueblo nómada y hoy agricultor. Entre sus empresas está la de cruzar el desierto del Sahara, en busca de sal que venden en mercados y que les supone unos ingresos añadidos. El pueblo se prepara para la marcha , seis meses dura el viaje, cinco días hasta llegar a la ciudad de la sal, cinco días donde los camellos no beben hasta llegar al primer pozo escavado en la tierra y donde se puede ver piedras y dibujos asombrosos que nos enseñan como era el desierto hace tiempo , animales y praderas, eso es lo que hay dibujado en las piedras del desierto , lo que nos indica las sabanas inmensas que existían en esa tierra donde hace tiempo los animales corrían y que hoy solo es arena.
La capa de ozono o el calentamiento o lo que sea, hace que los polos se deshielen poco a poco, que en la amazonia los ríos bajen con tan poco nivel que arrastran peces muertos, y que el desierto se extienda cada año unos pocos centímetros más.
La travesía es dura, 60 grados en el corazón del Sahara, los tuaregs se orientan por las estrellas, unas se apagan y otras se encienden siguiendo una ruta casi mágica, pero si hace viento y no se puede ver el cielo la desorientación es total. Es un pueblo religioso, aprenden el Corán y rezan. La oración es una terapia para cualquier tristeza, aunque es fácil imaginar, entre el cielo estrellado, el sol y la luna, el desierto y las dunas, toda esa explosión de belleza que el hombre se integre como una animal mas, dentro de lo que le rodea, sus fuerzas siguen siendo el ánimo para seguir adelante. Las mujeres quedan al cargo de la casa los animales, los niños y todos los problemas que se presenten, pero lo importante son ellos, y rezan para que todo vaya bien y vuelvan sanos y salvos, mientras tanto algunos niños nacerán, algunos viejos morirán y el día a día de buscar agua y cuidar a los animales se hará, sin mas.
-El agua- decía una mujer mayor-El agua es vida, antes había agua, los camellos estaban gordos y todo el mundo tenía para comer.
Ahora llegan camiones a la ciudad de la sal. Camiones que no necesitan descansar como los camellos, que llevan100 veces mas sal, y que llegan a los mercados en la mitad de tiempo. Un niño de 10 años viaja con ellos, al cabo de seis meses regresaría y les contaría a sus amigos como era el desierto. Toda la tribu celebraría su experiencia, conscientes de que ese viaje formaba parte de su aprendizaje de vida, que sería su sustento y el de su familia. Mientras contaba sus historias, jugaba con un volante de camión, ¡qué bueno sería comprar un camión!

El sufridor

Sufrir se había convertido en su empresa, el recurso para que los demás estuviesen pendientes de él.
Siempre había un problema salvador que le hacia evadirse del presente , algo que siempre entendía y calculaba, y que por ultimo terminaba entorpeciendo el camino, la amistad, el trabajo, la ilusión o lo que fuera, las desgracias ajenas le estimulaban y las agradecía como descanso de si mismo.
Comprendió que la felicidad dependía de su cantidad de sufrimiento y sufría mejor que nadie, vaya si sufría, reinventaba el problema cuando no existía formando parte de toda una estrategia fortalecida por el tiempo.
Beneficios tenía, el amor y comprensión de los demás estaban casi asegurados, sufriendo era mas entendido, valorado y por supuesto más querido, así que fortaleció al máximo su formula personal para justificar aquella vida vacía .El autoengaño se convirtió en su mejor aliado y sufrir suponía ante todo no responsabilizarse de decisiones incómodas.
Así era Mario Montiel, necesitaba sufrir.

Soneto

Si para recobrar lo recobrado
debí perder primero lo perdido,
si para conseguir lo conseguido
tuve que soportar lo soportado,

si para estar ahora enamorado
fue menester haber estado herido,
tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.

Porque después de todo he comprobado
que no se goza bien de lo gozado
sino después de haberlo padecido.

Porque después de todo he comprendido
que lo que el árbol tiene de florido
vive de lo que tiene sepultado.

FRANCISCO LUIS BERNÁRDEZ