Recuerdo a mi abuelo Claudio a caballo
camino de alguna siega , de alguna vaca despistada
de algún animal herido o perdido en un valle fértil.
Orgulloso de su herencia, de la tierra,
lo principal.
Pero los hijos emigraron
ahora es un valle ,reconvertido en paraíso natural,
de casas rurales y pequeñas huertas,
de mujeres que nunca envejecen
y alguna vaca salvadora
que da sentido al tiempo.
Queda el valle, también con sus miserias.