El miedo a crecer esconde, de hecho, miedo a la soledad, miedo a ver y no ser visto, a comprender y no ser comprendido, a la lucidez y a su mayor capacidad para percibir las sombras, a la consiguiente des-ilusión —como la que trae consigo el descubrimiento de que el cómplice en la debilidad no es el verdadero amigo. El león no vive de ilusiones.
El camello no puede negar, no puede criticar; a eso denomina su “bondad”. No critica porque en su debilidad es incapaz de tolerar la crítica (quiere ser perfecto ante los demás), y cree que los demás son tan débiles y susceptibles como él. No da lo que no querría ni podría recibir. El león es más honesto; admite la crítica porque es capaz del “no”; no teme la divergencia o el enfrentamiento si ése es el precio de su autoafirmación, y cree que el otro es tan digno y fuerte como él para preferir la crítica sincera a la tibia alabanza. El niño, de nuevo, está más allá de ese dilema: sabe que, en último término, en su más íntima verdad, nada es correcto o incorrecto; sencillamente, es. Y porque es, está bien. ¿Por qué alabar una cosa frente a otra? En todo caso, habría que alabar la totalidad de la existencia indivisible. ¿Por qué rechazar una cosa frente a otra, si todo lo que es forma parte indisociable de la unidad de la vida? ¿Con qué medidas o criterios juzgar el todo, si el todo no deja nada fuera de sí?
Friedrich Nietzsche
viernes, 7 de noviembre de 2008
martes, 4 de noviembre de 2008
lunes, 3 de noviembre de 2008
domingo, 2 de noviembre de 2008
Karl Popper y el conocimiento de la ignorancia
la nueva ética profesional que propongo aquí se base en los doce principios siguientes:
(a) Nuestro conocimiento objetivo conjetural continúa superando con diferencia lo que el individuo puede abarcar. Por consiguiente: no hay autoridades. Esta importante conclusión también se puede aplicar a materias especializadas y a campos específicos de investigación.
(b) Es imposible evitar todos los errores, e incluso todos aquellos que, en sí mismos, son evitables. Todos los científicos cometen equivocaciones continuamente. Hay que revisar la antigua idea de que se pueden evitar los errores y que, por tanto, existe la obligación de evitarlos: la idea en sí encierra un error.
(c) Por supuesto, sigue siendo nuestro deber hacer todo lo posible para evitar errores. Pero precisamente para evitarlos debemos ser conscientes, sobre todo, de la dificultad que esto encierra y del hecho de que nadie logra evitarlos.
(d) Los errores pueden estar ocultos al conocimiento de todos incluso en nuestras teorías mejor comprobadas; así, la tarea específica del científico es buscar tales errores. Descubrir que una teoría bien contrastada, o que una técnica usual práctica son erróneas, podría ser un descubrimiento de máxima importancia.
(e) Por lo tanto, tenemos que cambiar nuestra actitud hacia nuestros errores. Es aquí donde hay que empezar nuestra reforma práctica de la ética. Porque la actitud de la antigua ética profesional nos obliga a tapar nuestros errores, a mantenerlos secretos y a olvidarnos de ellos tan pronto como sea posible.
(f) El nuevo principio básico es que para evitar equivocarnos, debemos aprender de nuestros propios errores. Intentar ocultar la existencia de errores es el pecado más grande que existe.
(g) Tenemos que estar continuamente al acecho para detectar errores, especialmente los propios, con la esperanza de ser los primeros en hacerlo. Una vez detectados, debemos estar seguros de recordarlos, examinarlos desde todos los puntos de vista para descubrir por qué se cometió el error.
(h) Es parte de nuestra tarea el tener y ejercer una actitud autocrítica, franca y honesta hacia nosotros mismos.
(i) Puesto que debemos aprender de nuestros errores, asimismo debemos aprender a aceptarlos incluso con gratitud, cuando nos los señalan los demás. Y cuando llamamos la atención a otros sobre sus errores deberíamos siempre tener en cuenta que los científicos más grandes los han cometido.
(j) Tenemos que tener claro en nuestra propia mente que necesitamos a los demás para descubrir y corregir nuestros errores (de la misma manera en que los demás nos necesitan a nosotros) y, sobre todo, necesitamos a gente que se haya educado con diferentes ideas en un mundo cultural distinto. Así se logra tolerancia.
(k) Debemos aprender que la autocrítica es la mejor crítica, pero que la crítica de los demás es una necesidad. Tiene casi la misma importancia que la autocrítica.
(l) La crítica racional y no personal (u objetiva) debería ser siempre específica: hay que alegar razones específicas cuando una afirmación específica, o una hipótesis específica, o un argumento específico nos parece falso o no válido. Hay que guiarse por la idea de acercamiento a la verdad objetiva. En este sentido, la crítica tiene que ser impersonal, pero debería ser a la vez benévola.
Conferencia con motivo del otorgamiento del doctor "Honoris causa" de la Universidad Complutense de Madrid - España.
(a) Nuestro conocimiento objetivo conjetural continúa superando con diferencia lo que el individuo puede abarcar. Por consiguiente: no hay autoridades. Esta importante conclusión también se puede aplicar a materias especializadas y a campos específicos de investigación.
(b) Es imposible evitar todos los errores, e incluso todos aquellos que, en sí mismos, son evitables. Todos los científicos cometen equivocaciones continuamente. Hay que revisar la antigua idea de que se pueden evitar los errores y que, por tanto, existe la obligación de evitarlos: la idea en sí encierra un error.
(c) Por supuesto, sigue siendo nuestro deber hacer todo lo posible para evitar errores. Pero precisamente para evitarlos debemos ser conscientes, sobre todo, de la dificultad que esto encierra y del hecho de que nadie logra evitarlos.
(d) Los errores pueden estar ocultos al conocimiento de todos incluso en nuestras teorías mejor comprobadas; así, la tarea específica del científico es buscar tales errores. Descubrir que una teoría bien contrastada, o que una técnica usual práctica son erróneas, podría ser un descubrimiento de máxima importancia.
(e) Por lo tanto, tenemos que cambiar nuestra actitud hacia nuestros errores. Es aquí donde hay que empezar nuestra reforma práctica de la ética. Porque la actitud de la antigua ética profesional nos obliga a tapar nuestros errores, a mantenerlos secretos y a olvidarnos de ellos tan pronto como sea posible.
(f) El nuevo principio básico es que para evitar equivocarnos, debemos aprender de nuestros propios errores. Intentar ocultar la existencia de errores es el pecado más grande que existe.
(g) Tenemos que estar continuamente al acecho para detectar errores, especialmente los propios, con la esperanza de ser los primeros en hacerlo. Una vez detectados, debemos estar seguros de recordarlos, examinarlos desde todos los puntos de vista para descubrir por qué se cometió el error.
(h) Es parte de nuestra tarea el tener y ejercer una actitud autocrítica, franca y honesta hacia nosotros mismos.
(i) Puesto que debemos aprender de nuestros errores, asimismo debemos aprender a aceptarlos incluso con gratitud, cuando nos los señalan los demás. Y cuando llamamos la atención a otros sobre sus errores deberíamos siempre tener en cuenta que los científicos más grandes los han cometido.
(j) Tenemos que tener claro en nuestra propia mente que necesitamos a los demás para descubrir y corregir nuestros errores (de la misma manera en que los demás nos necesitan a nosotros) y, sobre todo, necesitamos a gente que se haya educado con diferentes ideas en un mundo cultural distinto. Así se logra tolerancia.
(k) Debemos aprender que la autocrítica es la mejor crítica, pero que la crítica de los demás es una necesidad. Tiene casi la misma importancia que la autocrítica.
(l) La crítica racional y no personal (u objetiva) debería ser siempre específica: hay que alegar razones específicas cuando una afirmación específica, o una hipótesis específica, o un argumento específico nos parece falso o no válido. Hay que guiarse por la idea de acercamiento a la verdad objetiva. En este sentido, la crítica tiene que ser impersonal, pero debería ser a la vez benévola.
Conferencia con motivo del otorgamiento del doctor "Honoris causa" de la Universidad Complutense de Madrid - España.
sábado, 1 de noviembre de 2008
María Zambrano, Por qué se escribe
"Escribir es defender la soledad en que se está; es una acción que sólo brota desde un aislamiento efectivo, pero desde un aislamiento comunicable, en que, precisamente, por la lejanía de toda cosa concreta se hace posible un descubrimiento de relaciones entre ellas.
Pero es una soledad que necesita ser defendida, que es lo mismo que necesitar de justificación. El escritor defiende su soledad, mostrando lo que en ella y únicamente en ella, encuentra."
Pero es una soledad que necesita ser defendida, que es lo mismo que necesitar de justificación. El escritor defiende su soledad, mostrando lo que en ella y únicamente en ella, encuentra."
Tenía 14 años
La joven acusada de adúltera y ejecutada por islamistas en Somalia tenía 14 años
LALI CAMBRA - Ciudad del Cabo - 01/11/2008
Ni era una mujer, ni tenía 24 años, ni era una adúltera. Si hay un país en el mundo en el que lo malo se convierte en peor, ése es y desde hace décadas, Somalia. Y la historia de Asha Ibrahim Dhuhulow, la supuesta mujer de 24 años lapidada en público el pasado lunes en la ciudad portuaria de Kismayo, es sólo un reflejo. Porque no era mujer, sino casi niña. Asha no tenía 24, sino 14 años. No había cometido adulterio. Había sido violada por tres hombres del clan más poderoso de la ciudad. Ayudados por el tribunal islámico impuesto por las milicias integristas de Al Shabab, la muerte a pedradas de la menor sirvió para borrar todo rastro del crimen.
Una hora antes de que la ejecutaran, Asha logró llamar a su padre
Padecía epilepsia y necesitaba ser tratada, pero la guerra la atrapó
Fue engañada por sus agresores y de denunciante pasó a denunciada
Algunos testigos intentaron ayudarla, pero abrieron fuego contra ellos.
Asha no sólo murió víctima. Nació víctima ya. En el campo de refugiados de Hagardeer, en el sur de Kenia, en 1995, donde su familia tuvo que refugiarse tres años antes, huyendo desde Mogadiscio de los ataques contra su clan, el de los Galgale, una minoría en Somalia. Fue la última en nacer, la decimotercera de seis hermanos y seis hermanas, según explicó Ibrahim Dhuhulow, el padre de la niña, por teléfono.
Con la voz quebrada, Dhuhulow relató que Asha, que acudía a la escuela en el campo de refugiados, padecía epilepsia, por lo que la familia decidió enviarla con su abuela en Mogadiscio, donde podría recibir mejor atención médica. Kismayo estaba en su camino. Pero no contaban con la sempiterna guerra. En agosto, las milicias integristas de Al Shebab se hicieron con el control de la ciudad. Asha, "una niña muy dulce, muy humilde", se quedó atrapada en Kismayo, donde pudo sobrevivir estos dos meses gracias a los conocidos que había hecho en el camino. El dinero para llegar a Mogadiscio se le acababa, según decía a su padre por teléfono. La noche del sábado, tres hombres se le acercaron y la obligaron a acompañarlos a la playa, donde la violaron.
Bajo consejo paterno, ella acudió a los tribunales y denunció a sus violadores, que fueron arrestados. Y aquí se inicia, según declaraciones de Ibrahim Dhuhulow, la serie de desatinos que acabarían con la niña atada y enterrada hasta el cuello, lista para la ejecución.
Una hora antes de que la ejecutaran, Asha logró llamar a su padre. "Me dijo: 'Papá, soy tu hija, me van a matar, por favor, diles que me perdonen'. Le pregunté quién la iba a matar y por qué alguien iba a hacer algo así. Me dijo que el hombre a su lado no le permitía decirme las razones. Le pedí hablar con el hombre. Le pregunté: '¿Quién eres tú?, ¿por qué vas a matar a mi hija?'. Me contestó que no me podía responder a eso, 'pero que sepas que tu hija va a ser lapidada en una hora'. Me desmayé".
De acuerdo con la reconstrucción que el padre y los conocidos de Asha en Kimbayo han podido ir haciendo de los hechos, los familiares de sus agresores la convencieron con buenas palabras para que acudiera al tribunal islámico, retirara su acusación y perdonara a los tres hombres. Le darían dinero y joyas. Ella accedió, pensando que podría llegar a Mogadiscio con el dinero. Mientras, los mismos familiares acusaron a Asha ante el Tribunal Islámico por extorsión. Cuando Asha, en su inocencia, retiró la denuncia, fue arrestada y acusada de adulterio, de mantener relaciones sexuales sin estar casada.
"No le preguntaron nada, no trataron de hablar con ella, ni siquiera la visitó un médico", asegura Hassan Shire Sheik, director del Proyecto de Defensa de los Derechos Humanos en el Este y en el Cuerno de África (EHAHRDP). "Se hacen llamar tribunales pero no tienen ningún conocimiento legal". Shire Sheik confirma las palabras del padre de Asha según las cuales la niña se quedó sin defensa alguna también por el carácter minoritario de su clan, que no posee armas.
Un millar de personas que se acercaron al estadio de fútbol de Kimbayo, a los que se les dijo que se iba a lapidar a una mujer de 34 años, prostituta, bígama, adúltera. Pero pudieron ver y oír a Asha antes de que le cubrieran la cabeza con un capuchón. Asha la niña protestaba su inocencia. Unos cuantos trataron de romper filas y acudir en su ayuda.
Los milicianos integristas abrieron fuego contra la multitud. Mataron a un niño. Otras seis personas resultaron heridas. Por ello, posteriormente, los islamistas se disculparon y aseguraron que buscarían a los responsables de los disparos. No por las piedras, transportadas hasta el estadio en un camión. Nadie más se atrevió a proteger a la pequeña. Cincuenta hombres rodearon a Asha, la cubrieron la cabeza en un capuchón sollozante, e iniciaron el lanzamiento de proyectiles.
Hasta tres veces tuvieron que interrumpir la ejecución para comprobar si la niña todavía vivía. "Mi niña iba a la escuela, mi niña iba a ver a su abuela, no sé qué tipo de ley permite matar a una niña de catorce años", se desespera Ibrahim Dhuhulow, que sabe que algunos testigos dicen que parecía que la niña tenía problemas mentales y le duele pensar que pudo haber tenido un ataque epiléptico sin ser asistida por nadie más que por sus verdugos.
No es, curiosamente, en el Corán donde se incluye a la lapidación como castigo. No hay ni una sola palabra sobre ello. Sí se recoge en la Biblia, en el Deuteronomio, heredada de la tradición judía y reservada, entre otra, a las adúlteras. "Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra", son palabras atribuidas a Jesús de Nazaret, ante el caso de una mujer adúltera a la que se quiere lapidar. Y es que los que tiraban la primera piedra eran los acusadores. Si se descubría -tarde- que el condenado era inocente, podían entonces culpar a los acusadores no sólo de perjurio, sino también de asesinato.
En África no son muchos los países en los que se practica. En Somalia, hasta el caso de Asha era inexistente. Sudán la incluye en su legislación, así como los estados del norte de Nigeria, donde la práctica de la Sharia entra en conflicto con el sistema legal del país federal. El Islam practicado en el norte de Nigeria viene patrocinado desde Arabia Saudí.
Ahí se han producido algunas de las condenas más famosas, como la de Safiya Hussaini, condenada a morir lapidada por adulterio en 2001. Pero Nigeria, a pesar de la fuerza del islamismo en el norte, fue sensible a las presiones internacionales y a las del Gobierno central, que lucha por ganar una imagen de control y respetabilidad. Al final, ni Safiya ni Amina Lawal, otra famosa víctima de la estricta aplicación de la Sharia, fueron lapidadas.
Irak practicaba esta forma de castigo, al igual que Irán. Este último suspendió los apedreamientos a muerte el pasado mes de agosto, después de que en 2002 decidiera aplicar una moratoria. Fue en Irán donde se recomendó que la piedra utilizada en las lapidaciones "no fuera demasiado grande como para matar inmediatamente, ni demasiado pequeña como para no considerarse piedra". Pakistán la sigue incluyendo en su código penal, aunque no se han documentado casos recientes. Los Emiratos Árabes y Arabia Saudí la siguen contemplando en su jurisprudencia.
LALI CAMBRA - Ciudad del Cabo - 01/11/2008
Ni era una mujer, ni tenía 24 años, ni era una adúltera. Si hay un país en el mundo en el que lo malo se convierte en peor, ése es y desde hace décadas, Somalia. Y la historia de Asha Ibrahim Dhuhulow, la supuesta mujer de 24 años lapidada en público el pasado lunes en la ciudad portuaria de Kismayo, es sólo un reflejo. Porque no era mujer, sino casi niña. Asha no tenía 24, sino 14 años. No había cometido adulterio. Había sido violada por tres hombres del clan más poderoso de la ciudad. Ayudados por el tribunal islámico impuesto por las milicias integristas de Al Shabab, la muerte a pedradas de la menor sirvió para borrar todo rastro del crimen.
Una hora antes de que la ejecutaran, Asha logró llamar a su padre
Padecía epilepsia y necesitaba ser tratada, pero la guerra la atrapó
Fue engañada por sus agresores y de denunciante pasó a denunciada
Algunos testigos intentaron ayudarla, pero abrieron fuego contra ellos.
Asha no sólo murió víctima. Nació víctima ya. En el campo de refugiados de Hagardeer, en el sur de Kenia, en 1995, donde su familia tuvo que refugiarse tres años antes, huyendo desde Mogadiscio de los ataques contra su clan, el de los Galgale, una minoría en Somalia. Fue la última en nacer, la decimotercera de seis hermanos y seis hermanas, según explicó Ibrahim Dhuhulow, el padre de la niña, por teléfono.
Con la voz quebrada, Dhuhulow relató que Asha, que acudía a la escuela en el campo de refugiados, padecía epilepsia, por lo que la familia decidió enviarla con su abuela en Mogadiscio, donde podría recibir mejor atención médica. Kismayo estaba en su camino. Pero no contaban con la sempiterna guerra. En agosto, las milicias integristas de Al Shebab se hicieron con el control de la ciudad. Asha, "una niña muy dulce, muy humilde", se quedó atrapada en Kismayo, donde pudo sobrevivir estos dos meses gracias a los conocidos que había hecho en el camino. El dinero para llegar a Mogadiscio se le acababa, según decía a su padre por teléfono. La noche del sábado, tres hombres se le acercaron y la obligaron a acompañarlos a la playa, donde la violaron.
Bajo consejo paterno, ella acudió a los tribunales y denunció a sus violadores, que fueron arrestados. Y aquí se inicia, según declaraciones de Ibrahim Dhuhulow, la serie de desatinos que acabarían con la niña atada y enterrada hasta el cuello, lista para la ejecución.
Una hora antes de que la ejecutaran, Asha logró llamar a su padre. "Me dijo: 'Papá, soy tu hija, me van a matar, por favor, diles que me perdonen'. Le pregunté quién la iba a matar y por qué alguien iba a hacer algo así. Me dijo que el hombre a su lado no le permitía decirme las razones. Le pedí hablar con el hombre. Le pregunté: '¿Quién eres tú?, ¿por qué vas a matar a mi hija?'. Me contestó que no me podía responder a eso, 'pero que sepas que tu hija va a ser lapidada en una hora'. Me desmayé".
De acuerdo con la reconstrucción que el padre y los conocidos de Asha en Kimbayo han podido ir haciendo de los hechos, los familiares de sus agresores la convencieron con buenas palabras para que acudiera al tribunal islámico, retirara su acusación y perdonara a los tres hombres. Le darían dinero y joyas. Ella accedió, pensando que podría llegar a Mogadiscio con el dinero. Mientras, los mismos familiares acusaron a Asha ante el Tribunal Islámico por extorsión. Cuando Asha, en su inocencia, retiró la denuncia, fue arrestada y acusada de adulterio, de mantener relaciones sexuales sin estar casada.
"No le preguntaron nada, no trataron de hablar con ella, ni siquiera la visitó un médico", asegura Hassan Shire Sheik, director del Proyecto de Defensa de los Derechos Humanos en el Este y en el Cuerno de África (EHAHRDP). "Se hacen llamar tribunales pero no tienen ningún conocimiento legal". Shire Sheik confirma las palabras del padre de Asha según las cuales la niña se quedó sin defensa alguna también por el carácter minoritario de su clan, que no posee armas.
Un millar de personas que se acercaron al estadio de fútbol de Kimbayo, a los que se les dijo que se iba a lapidar a una mujer de 34 años, prostituta, bígama, adúltera. Pero pudieron ver y oír a Asha antes de que le cubrieran la cabeza con un capuchón. Asha la niña protestaba su inocencia. Unos cuantos trataron de romper filas y acudir en su ayuda.
Los milicianos integristas abrieron fuego contra la multitud. Mataron a un niño. Otras seis personas resultaron heridas. Por ello, posteriormente, los islamistas se disculparon y aseguraron que buscarían a los responsables de los disparos. No por las piedras, transportadas hasta el estadio en un camión. Nadie más se atrevió a proteger a la pequeña. Cincuenta hombres rodearon a Asha, la cubrieron la cabeza en un capuchón sollozante, e iniciaron el lanzamiento de proyectiles.
Hasta tres veces tuvieron que interrumpir la ejecución para comprobar si la niña todavía vivía. "Mi niña iba a la escuela, mi niña iba a ver a su abuela, no sé qué tipo de ley permite matar a una niña de catorce años", se desespera Ibrahim Dhuhulow, que sabe que algunos testigos dicen que parecía que la niña tenía problemas mentales y le duele pensar que pudo haber tenido un ataque epiléptico sin ser asistida por nadie más que por sus verdugos.
No es, curiosamente, en el Corán donde se incluye a la lapidación como castigo. No hay ni una sola palabra sobre ello. Sí se recoge en la Biblia, en el Deuteronomio, heredada de la tradición judía y reservada, entre otra, a las adúlteras. "Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra", son palabras atribuidas a Jesús de Nazaret, ante el caso de una mujer adúltera a la que se quiere lapidar. Y es que los que tiraban la primera piedra eran los acusadores. Si se descubría -tarde- que el condenado era inocente, podían entonces culpar a los acusadores no sólo de perjurio, sino también de asesinato.
En África no son muchos los países en los que se practica. En Somalia, hasta el caso de Asha era inexistente. Sudán la incluye en su legislación, así como los estados del norte de Nigeria, donde la práctica de la Sharia entra en conflicto con el sistema legal del país federal. El Islam practicado en el norte de Nigeria viene patrocinado desde Arabia Saudí.
Ahí se han producido algunas de las condenas más famosas, como la de Safiya Hussaini, condenada a morir lapidada por adulterio en 2001. Pero Nigeria, a pesar de la fuerza del islamismo en el norte, fue sensible a las presiones internacionales y a las del Gobierno central, que lucha por ganar una imagen de control y respetabilidad. Al final, ni Safiya ni Amina Lawal, otra famosa víctima de la estricta aplicación de la Sharia, fueron lapidadas.
Irak practicaba esta forma de castigo, al igual que Irán. Este último suspendió los apedreamientos a muerte el pasado mes de agosto, después de que en 2002 decidiera aplicar una moratoria. Fue en Irán donde se recomendó que la piedra utilizada en las lapidaciones "no fuera demasiado grande como para matar inmediatamente, ni demasiado pequeña como para no considerarse piedra". Pakistán la sigue incluyendo en su código penal, aunque no se han documentado casos recientes. Los Emiratos Árabes y Arabia Saudí la siguen contemplando en su jurisprudencia.
Reflexión espiritual 31.Los principios
Hoy no sé si tengo principios. Ni principios ni finales.
Cuando pienso en alguien que tiene principios, pienso en un ser que lucha en batallas solidarias jugándose el pellejo y los garbanzos, pero yo nunca me vi en semejante estado. Puedo emocionarme con el bien y despreciar a los que lapidaron a esa niña somalí, votar a los que considero más honrados,puedo ver a los que tengo alrededor haciendo estupideces y aceptarlo porque están cerca y tienen buen fondo, si tengo el día lúcido puedo darme cuenta hasta de mis propias estupideces y reflexionar o enchufar la televisión para olvidar y aplicar la compasión conmigo misma, pero ¿Qué principios tengo? ¿Tengo algún principio? No hago daño , pero vete a saber.
Según Aristóteles se puede llegar a los principios por : intuición, abstracción, inducción , hábito y costumbre. Yo no estoy segura por donde llego.
En sentido ético o moral principio es aquel juicio práctico que deriva inmediatamente de la aceptación de un valor. Del valor más básico (el valor de toda vida humana, de todo ser humano, es decir, su dignidad humana), se deriva el principio primero y fundamental en el que se basan todos los demás: la actitud de respeto que merece por el mero hecho de pertenecer a la especie humana, es decir, por su dignidad humana.
Las Asociaciones de Estudios Bioéticos hablan de Principios derivados de la dignidad humana. El principio de respeto , evitar hacer daño, buscar el efecto beneficioso, la honestidad, y el beneficio para el mayor número posible de gente.
Me quedo con Demócrito:“si puedes ayuda”.
Cuando pienso en alguien que tiene principios, pienso en un ser que lucha en batallas solidarias jugándose el pellejo y los garbanzos, pero yo nunca me vi en semejante estado. Puedo emocionarme con el bien y despreciar a los que lapidaron a esa niña somalí, votar a los que considero más honrados,puedo ver a los que tengo alrededor haciendo estupideces y aceptarlo porque están cerca y tienen buen fondo, si tengo el día lúcido puedo darme cuenta hasta de mis propias estupideces y reflexionar o enchufar la televisión para olvidar y aplicar la compasión conmigo misma, pero ¿Qué principios tengo? ¿Tengo algún principio? No hago daño , pero vete a saber.
Según Aristóteles se puede llegar a los principios por : intuición, abstracción, inducción , hábito y costumbre. Yo no estoy segura por donde llego.
En sentido ético o moral principio es aquel juicio práctico que deriva inmediatamente de la aceptación de un valor. Del valor más básico (el valor de toda vida humana, de todo ser humano, es decir, su dignidad humana), se deriva el principio primero y fundamental en el que se basan todos los demás: la actitud de respeto que merece por el mero hecho de pertenecer a la especie humana, es decir, por su dignidad humana.
Las Asociaciones de Estudios Bioéticos hablan de Principios derivados de la dignidad humana. El principio de respeto , evitar hacer daño, buscar el efecto beneficioso, la honestidad, y el beneficio para el mayor número posible de gente.
Me quedo con Demócrito:“si puedes ayuda”.
Liquidación
Lo he vendido todo
La gente subía cuatro pisos
llamaban al piso dos veces sin aliento
y me pagaban en la planta baja porque había vendido ya la mesa.
Mientras lo vendía todo
cinco calles más allá expropiaron pronombres posesivos
y serraron sus sombras a hombrecitos inofensivos las privadas.
Lo he vendido todo
A mi armario lo eche de casa
Dejé al descubierto mis camas
Y me eché al lado feliz.
Al final, lo había vendido todo.
Las camisas sin cuello ni esperanza
Los pantalones que sabían demasiado
Y a una costilla cruda y muy joven le regalé mi sartén
También la sal que me quedaba.
Günter Grass
La gente subía cuatro pisos
llamaban al piso dos veces sin aliento
y me pagaban en la planta baja porque había vendido ya la mesa.
Mientras lo vendía todo
cinco calles más allá expropiaron pronombres posesivos
y serraron sus sombras a hombrecitos inofensivos las privadas.
Lo he vendido todo
A mi armario lo eche de casa
Dejé al descubierto mis camas
Y me eché al lado feliz.
Al final, lo había vendido todo.
Las camisas sin cuello ni esperanza
Los pantalones que sabían demasiado
Y a una costilla cruda y muy joven le regalé mi sartén
También la sal que me quedaba.
Günter Grass
martes, 28 de octubre de 2008
Los islamistas lapidan a una mujer por adulterio en Somalia
AGENCIAS - Kismayu - 28/10/2008
La víctima fue ejecutada en la plaza del pueblo en presencia de cientos de personas La ejecución de la mujer -identificada como Asha Ibrahim Duhuhulow- tuvo lugar este lunes frente a cientos de personas en el puerto de Kismayu (en el sur del país), una localidad dominada por esta facción extremista desde el pasado mes de agosto, según la agencia Reuters. De acuerdo a los testigos, los guardias abrieron fuego cuando un pariente intentó frenar el asesinato, ocasionando la muerte de un niño.
"Nos han dicho que la mujer se ofreció para ser castigada, pero pudimos ver cómo gritaba y sus brazos y piernas eran atados contra su voluntad", ha asegurado un residente de Kismayu. "La lapidación ha sido ilógica y antirreligiosa", ha señalado la hermana de la fallecida. "El Islam no ejecuta a una mujer a menos que cuatro testigos y el hombre con quién cometió el adulterio lo reconozcan públicamente", ha agregado.
Los líderes islamistas han asegurado que la mujer quebrantó la ley islámica y han prometido castigar al guardia que disparó contra el grupo que rodeaba la lapidación.
La última ejecución pública de los islamistas somalíes tuvo lugar a mediados de 2006, cuando este grupo dominaba la capital Mogadiscio y buen parte del sur del país. A finales de ese mismo año vieron sus fuerzas disminuidas gracias a una alianza entre los gobiernos de Somalia y Etiopía. El resurgimiento, desde hace varios meses, de los extremistas hacen pensar que el terror puede volver al país africano.
La víctima fue ejecutada en la plaza del pueblo en presencia de cientos de personas La ejecución de la mujer -identificada como Asha Ibrahim Duhuhulow- tuvo lugar este lunes frente a cientos de personas en el puerto de Kismayu (en el sur del país), una localidad dominada por esta facción extremista desde el pasado mes de agosto, según la agencia Reuters. De acuerdo a los testigos, los guardias abrieron fuego cuando un pariente intentó frenar el asesinato, ocasionando la muerte de un niño.
"Nos han dicho que la mujer se ofreció para ser castigada, pero pudimos ver cómo gritaba y sus brazos y piernas eran atados contra su voluntad", ha asegurado un residente de Kismayu. "La lapidación ha sido ilógica y antirreligiosa", ha señalado la hermana de la fallecida. "El Islam no ejecuta a una mujer a menos que cuatro testigos y el hombre con quién cometió el adulterio lo reconozcan públicamente", ha agregado.
Los líderes islamistas han asegurado que la mujer quebrantó la ley islámica y han prometido castigar al guardia que disparó contra el grupo que rodeaba la lapidación.
La última ejecución pública de los islamistas somalíes tuvo lugar a mediados de 2006, cuando este grupo dominaba la capital Mogadiscio y buen parte del sur del país. A finales de ese mismo año vieron sus fuerzas disminuidas gracias a una alianza entre los gobiernos de Somalia y Etiopía. El resurgimiento, desde hace varios meses, de los extremistas hacen pensar que el terror puede volver al país africano.
domingo, 26 de octubre de 2008
Reflexión espiritual 30¿Por qué no me salen los garbanzos?
Vivo en un segundo sin ascensor y una de las ventajas de subir escaleras son los olores del mediodía. Ese olor a pote, a lentejas o verdura que atraviesa las puertas de los vecinos recordándome los placeres de los cocidos. Me gusta, me trae buenos recuerdos y me da la sensación de vivir con gente estupenda que prepara guisos. Así que en un arrebato de buenos olores pongo unos garbanzos a remojo para el día siguiente y compro todo lo que jura Arguiñano que hay que tener para que aquello salga bien. Pienso en esa sopa caldosa de fideos finos y en ese cocido de garbanzos con sus zanahorias y sus patatinas.
Mañana es el día de los garbanzos, tengo la mañana libre para dejarlo todo y mirar la pota lenta hacer flu-flu.
Es la última vez que lo intento.
Mañana es el día de los garbanzos, tengo la mañana libre para dejarlo todo y mirar la pota lenta hacer flu-flu.
Es la última vez que lo intento.
Cambio de hora
"No me explico por qué
fue indispensable que alguien inventara el reloj
y desde entonces todo se atrasa o se adelanta,
la vida se fracciona en horas y en minutos
o se quiebra o se para".
Rosario Castellanos
fue indispensable que alguien inventara el reloj
y desde entonces todo se atrasa o se adelanta,
la vida se fracciona en horas y en minutos
o se quiebra o se para".
Rosario Castellanos
viernes, 24 de octubre de 2008
Carta a Tamara
Probablemente nunca hubiera conocido a tu familia si no te hubieras muerto. No habría conocido a tu padre enfermo, al que nombrabas cuando te era imposible asistir a clase, el que yo imaginaba encamado y moribundo y conocí fuerte, queriendo explicar lo inexplicable entre abrazos y pésames ,en una tanatorio frío y aséptico.
No hubiera conocido a tu madre llena de dolor recordando tus palabras; la última conversación, lo que te gustaban los niños, el examen que preparabas, con esa ternura que tienen las madres con los hijos más pequeños.
Allí estábamos todos; familiares, amigos, profesores, compañeros, cargados con esa culpabilidad que da el silencio y la soledad.
Descansa en paz.
24 de octubre de 2008
No hubiera conocido a tu madre llena de dolor recordando tus palabras; la última conversación, lo que te gustaban los niños, el examen que preparabas, con esa ternura que tienen las madres con los hijos más pequeños.
Allí estábamos todos; familiares, amigos, profesores, compañeros, cargados con esa culpabilidad que da el silencio y la soledad.
Descansa en paz.
24 de octubre de 2008
sábado, 18 de octubre de 2008
El 15 de octubre
Cumplirían 80 años
y lo celebraríamos contando las mismas cosas
que parecerían nuevas.
Alguien se habría muerto y dejado de fumar al mismo tiempo.
Todos los 15 de octubre
seguirán siendo sus cumpleaños,
sus santos,
sus aniversarios.
Un día para recordar los besos que ya no suenan.
y lo celebraríamos contando las mismas cosas
que parecerían nuevas.
Alguien se habría muerto y dejado de fumar al mismo tiempo.
Todos los 15 de octubre
seguirán siendo sus cumpleaños,
sus santos,
sus aniversarios.
Un día para recordar los besos que ya no suenan.
viernes, 17 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



